INGREDIENTES 

2 cucharaditas de té matcha ecológico en polvo.
4 cucharaditas de agua hirviendo.
¾ lt de leche de almendras, de arroz u otro cereal.
2 cucharaditas rasa de ‘no egg’.
1 cucharada de postre rasa de agar agar.
1 bastón o de esencia de vainilla.
4 cucharadas de sirope de ágave.
1 cucharada de manteca de coco ecológica.
una pizca de sal marina.


ELABORACIÓN

En un cuenco pequeño ponemos las 2 cucharaditas de té matcha en polvo y le añadimos las 4 cucharadas de agua hirviendo. Removemos bien hasta dejar una pasta ligera y homogénea, y la dejamos infusionar.

Separar medio vaso de la leche, en el que disolveremos el ‘no egg’ y el agar agar, removiendo enérgicamente para no dejar ningún grumo.
Ponemos un cazo a fuego alto, al que añadiremos el resto de leche junto con la vainilla. Tras un par de minutos añadir también preparado de leche con agar agar y ‘no egg’ y remover constantemente durante un minuto aproximadamente. Notaremos enseguida que comienza a espesar. Lo dejamos unos 5 minutos más a fuego medio y removiendo de vez en cuando. Pasado este tiempo apagamos el fuego, y dejamos reposar unos minutos para que baje un poco la temperatura.

El último paso, con el preparado anterior no tan caliente, incorporamos la pastita de té matcha, el sirope de ágave, y la manteca de coco.
En este punto debemos procurar mezclar bien todos los ingredientes para así evitar que queden grumos. Ahora solo queda esperar a que se enfríe para meterlo en la heladera. Nosotros para acelerar el proceso, una vez lo tenemos todo mezclado, lo cambiamos a un bol y cuando vemos que el helado comienza a cuajar (por el agar agar) lo ponemos en la heladera.

El tiempo en la heladera varía en función de la potencia y calidad del aparato. La nuestra tarda unos 45 minutos en prepararnos el helado, aunque al terminar este proceso lo metemos directamente al congelador unos 15 minutos. La textura resultante es realmente increíble.
En caso de no tener heladera, se puede hacer como toda la vida, metes el preparado en un recipiente, y directamente al congelador, removiendo con una cuchara cada 10 o 15 minutos. No es lo mismo, pero también queda muy bien.

 

Sobre El Autor

Iniciado en la macrobiótica, la alimentación consciente y la cocina recientemente. Me reconozco sorprendido por los beneficios que ella aporta, y por que me ha permitido descubrir un mundo nuevo de sabores e ingredientes, donde se contempla por igual salud y paladar. Glotón a jornada completa desde hace 29 años, apasionado de los viajes y por supuesto de degustar la comida local allá donde el camino nos lleve. Chiflado por el picante y rendido a los pies de la cocina asiática. Espero que nuestro enfoque de la cocina os resulte interesante, y que nuestras recetas apetitosas. Os animamos a que las probéis.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.